Filosofía, misión y código ético

El objetivo de E2E es ayudar a dos personas o empresas que no se conocen entre si (generalmente un comprador y un vendedor) a entrar en contacto con el propósito de cerrar algún tipo de negocio juntos.

 

Nuestro trabajo de intermediación en este proceso lo valoramos en forma de comisión porcentual: Somos intermediarios comisionistas.

 

Para E2E el cliente siempre es una de las partes interesadas, jamás trabajamos y cobramos a ambas, ya que consideramos que esta práctica (desgraciadamente aún demasiado habitual) no es ética.

 

Cuando trabajamos por cuenta del vendedor nuestra comisión es un valor porcentual fijo: Cuanto mayor es el valor de la venta, mas altos son nuestros honorarios. En el caso de trabajar para el comprador utilizamos o bien comisiones regresivas en un escalonado de forma que cobremos mas cuanto menor sea el precio final de compra o bien con una combinación de un fijo por encargo de compra y un variable.

 

La filosofía de E2E (End to End) está basada en el modelo de comunicación informática peer to peer, es decir aquella que facilita la transmisión de un punto a otro de forma directa. Debido a eso procuramos trabajar con el menos número de intermediarios posible. De hecho desde 2020 solo admitimos un. Intermediario por la parte del comprador y otro por la del vendedor, así como en determinados casos la figura de un a figura que ejerce de bisagra y/o presentador (esta función la valoramos en un 10% sobre el total de la comisión a cobrar).

 

E2E no trabaja con morosos (tanto en el ámbito publico como privado), ni con personas o empesas que hayan sido condenados por malas prácticas empresariales.

 

Nuestra experiencia nos ha llevado a entender que cuanto mayor el número de players en juego menor es la posibilidad de llevar a buen puerto una operación. Internamente valoramos cada operación dependiendo del valor de loa misma, la comisión acordada, la cantidad de intermediarios y el grado de dificultad que calculamos va a suponer cerrarla con éxito.

 

Como sabemos que cada producto y cada cliente son un mundo diferente estamos abiertos a acuerdos especiales puntuales siempre y cuando el grado de dificultad o de recompensa los justifiquen.